viernes, 18 de mayo de 2018

Con chupete y ya decide

  Hola querid@s amig@s, hoy vamos a abordar una percepción curiosa, pero no menos importante vivida tras mi mostrador.

  La responsabilidad que depositamos en manos de nuestros hijos a la hora de elegir el zapato adecuado.

  Esta semana entró en nuestro comercio una mamá bastante joven con su bebé y suponemos intentando calzarlo. Pensamos que como todas las mamas y papas entraba buscando lo mejor y más adecuado para los pies de su hijo. ¡¡Cual fué nuestra sorpresa cuando se dirigió a su bebé para preguntarle que modelo le gustaba más!!.

"y si no después no se lo pone"

  Para poneros en situación, el bebé llevaba puesto chupete, con lo cual quizá seguramente todavía no tenía ni siquiera un año de edad, lo que le llevó a contestar algo nada coherente a su madre sino simplemente un balbuceo. Seguidamente la madre se dirigió a nosotros y nos dijo "mira te lo dejo ahí porque no le gusta y si no después no se lo pone".

  ¿En serio? ¿de verdad el bebé dijo que no le gustaba? y otra pregunta ¿de verdad que ese bebé tiene suficiente criterio para juzgar lo que le conviene? ¿ Y si se lo pone o no?.

  Bueno pues, con esta situación nos tropezamos todos los días.

    "El niño elije"

 Quizá entre muchas comillas la elección de un zapato no es demasiado importante pero en otras cuestiones no podemos depositar en ellos esa responsabilidad,  porque entre otras cosas todavía no tienen criterio y son fácilmente influenciables, hay quien lo sabe y se aprovecha de ello por ejemplo regalando con cada par un juguete. Ya tenemos al niño comprado y éste ya arrastrará a la madre.

  La figura del padre ayudando a la madre también la echamos mucho en falta.

  Existe una predisposición a pensar que el calzado es sólo estética y no salud, por ello es la madre la que toma las riendas en este
cometido mientras el padre se entretiene sentado mirando, por ejemplo el móvil.

¿Y tu?

¿Que opinas? ¿Estás de acuerdo con nosotros?

El equipo de Zapatosano

lunes, 26 de marzo de 2018

No sin mis deportivas

  Sara es mamá de Joan, un niño de diez años super vivo, que suele calzar en nuestra zapatería. A Joan le encanta el fútbol y chuta a todo lo que encuentra.

   Nada más llegar suele soltar la mochila en el suelo, es flaco y no para dos minutos quieto a veces es complicado hasta acertar el número que gasta.

  Nos comentaba su madre que debido a que no exigen uniforme en el colegio de Joan, no calza zapato colegial sino deportivo  habitualmente.

  Sara nos contaba que había oído que utilizar sólo calzado deportivo era dañino para la salud del pié, pero que Joan se negaba en rotundo a usar zapato, y que además le olían muchísimo los pies. 

  "Esta vez la madre venía desesperada pidiéndonos consejo" 

  Mira Sara, es verdad, calzar sólo deportivo a diario es malo, cualquier médico te lo puede decir, y más peligroso todavía si el pié está en desarrollo. La ausencia de contrafuertes, materiales sin controles de calidad, procedencia asiática, campañas publicitarias que influyen en las mentes inmaduras de nuestros hijos, que incrementan su coste, etc... olvidan lo más importante de todo, la salud del pie.

  "Los niños son facilmente influenciables a través de campañas publicitarias".

  Zapatosano te aconseja deportivos de calidad, como por ejemplo Pablosky o Munich, marcas confeccionadas con materiales totalmente de piel y nylon transpirables, que harán que a los ojos de Joan sea un deportivo enmascarando un zapato con todos sus beneficios para el desarrollo del pié, es decir, lo malo del deportivo no lo tienen.

  Otro consejo que Zapatosano da a Sara, es que convenciera a su hijo para utilizar zapatillas de andar por casa con el fin de darle tiempo a su calzado de todo el día a secarse. Abrir bien el calzado por la noche y extraer la plantilla si es posible como en el caso de Munich y si no, añadir una de carbono  que podamos extraer, con el fin de no desarrollar malas olores.

lunes, 12 de febrero de 2018

Porque me duelen los pies.


  Vino hace un tiempo a nuestra zapatería Isabel, una clienta a la que conocemos creo que desde siempre.

  Isabel es muy mayor, pero nadie lo diría, una señora con todas las letras, super activa y siempre acompañada de una amplia sonrisa. Se dedica al cuidado de sus hijos y nietos y vive sola. Baila, viaja... no para.
"Me paré a observarla tras mi mostrador"
  Esta vez ya no tenía esa amplia sonrisa que le caracterizaba siempre. Entró un poco perdida y aquejada de un dolor desmesurado en los pies, rodillas, lumbares etc. Además nos comentó que llevaba un tiempo a esta parte que perdía mucho el equilibrio y caía con facilidad.

Me paré a observarla y me di cuenta que metía sobremanera el tobillo hacia dentro y le dije:
"Isabel, yo no soy médico pero creo que necesitas una plantilla ortopédica como una casa".

 Me preguntó dónde ir y le aconsejé que desgraciadamente no fuera a la Seguridad Social a la que tantas veces había acudido y donde no se lo iban a solucionar, y sí a un podólogo profesional experimentado .


  Al poco tiempo Isabel volvió y nos dijo: "Nadie ha sabido decirme lo que tenía y tú me lo has solucionado sólo con mirarme".

 Claro que le pusieron plantillas ortopédicas y además una de las más gordas del mercado. Quizá si algún médico se hubiera molestado en observarla en alguna de sus muchas visitas a la Seguridad Social y le hubiera aconsejado, su pié hoy no estaría tan deformado.

"El siguiente paso también era importante, Doctor Cutillas era la mejor elección".
  El siguiente paso también era muy importante, aconsejarla de la mejor manera para instalar esa plantilla ortopédica en un zapato adecuado. Ahí no había duda, Doctor Cutillas era la mejor elección.
  Así se fue nuestra clienta con sus nuevas plantillas y todos nuestros consejos para adaptarse de la mejor manera a ellas.

  Hoy en día Isabel es una mujer mayor pero igual de activa que antes, muy agradecida con Zapatosano y totalmente feliz.

sábado, 20 de enero de 2018

El espolón.

   El pasado lunes vino a nuestro comercio María, acompañada por su madre, una clienta habitual que suele comprarnos #DoctorCutillas porque tiene los pies muy delicados, además gasta un 41 tirando a grande con lo cual tiene muchas dificultades a la hora de calzarse.

   María venía del médico aquejada de una inflamación en el talón, que por lo visto arrastraba ya demasiado tiempo, lo que comunmente llamamos espolón. El médico le había reñido y le aconsejó ir inmediatamente a comprar un zapato con una serie de características:
. Comprar un zapato nacional.
. Que fuera todo de piel. El primer punto incluye el segundo.
. Con una suela o cuñita de unos tres dedos de alta, con el fin de NO IR TAN PLANA.

   Como su madre estaba tan satisfecha con nosotros, la acompañó a nuestra zapatería. La pobre traía un dolor que no podía apoyar el pié y además decía que ese dolor lo arrastraba ya mucho tiempo.

   Zapatosano le aconsejó una botita toda de piel de Tupié atada que le recogiera bien el pié, con tres dedos de cuñita, por supuesto antideslizante. La cogió en verde porque María es joven y además le aconsejamos las zapatillas Bio-Relax, provistas de latex en la suela para que le ayudara también en casa con ese espolón ya que resultan superblanditas a la hora de caminar.

   Esperamos María haberte ayudado.

Con chupete y ya decide

  Hola querid@s amig@s, hoy vamos a abordar una percepción curiosa, pero no menos importante vivida tras mi mostrador.   La responsabilida...